
«Amaranta era un tipo enteramente contrario a Lesbia. Ésta agradaba, pero Amaranta entusiasmaba. La apacible y graciosa hermosura de la primera hacía pasajeramente felices a cuantos la veían. La belleza ideal y grandiosa de la segunda causaba un sentimiento extraño, parecido a la tristeza. Pensando en esto después, he creído que la singular estupefacción que experimentamos ante uno de estos raros portentos de la hermosura humana consiste, o en la creencia de nuestra inferioridad, o en la poca esperanza de poseer el afecto de una persona que por sus muchas perfecciones será solicitada de sinnúmero de golosos.
Entre las mujeres que he visto en mi vida, no recuerdo otra que poseyera atracción tan seductora en su semblante; así es que no he podido olvidarla nunca, y siempre que pienso en las cosas acabadas y superiores, cuya existencia depende exclusivamente de la Naturaleza, veo su cara y su actitud como intachables prototipos que me sirven para mis comparaciones. Amaranta parecía tener treinta años. La gloria de haber producido a tal mujer pertenece en primer término a ti, Andalucía, y después, a ti, Tarifa, fin de España, rincón de Europa donde se han refugiado todas las gracias del tipo español, huyendo de extranjera invasión...»
Nº de páginas: 256
Editorial: ALIANZA EDITORIAL
Idioma: CASTELLANO