Cosas que leo #77:

    Zen en el arte de escribir, Ray Bradbury

    «Si uno escribe sin garra, sin entusiasmo, sin amor, sin divertirse, únicamente es escritor a medias. Significa que tiene un ojo tan ocupado en el mercado comercial, o una oreja tan puesta en los círculos de vanguardia, que no está siendo uno mismo. Ni siquiera se conoce. Pues el primer deber de un escritor es la efusión: ser una criatura de fiebres y arrebatos. Sin ese vigor, lo mismo daría que cosechase melocotones o cavara zanjas; Dios sabe que viviría más sano…»

    Nº de páginas: 176

    Editorial: MINOTAURO

    Traducción: MARCELO COHEN DE LEVIS

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #73:

    Pastoral americana, Philip Roth

    «A juzgar por su lugar de trabajo, no parecía que la muchacha sustentara todavía la creencia de que su vocación iba a cambiar el rumbo de la historia norteamericana. Era evidente que si alguien subía por la oxidada escalera de incendios del edificio, ésta se desprendería de sus fijaciones y caería a la calle. La función de la escalera no era salvar vidas en caso de incendio, sino colgar allí inútilmente como testimonio de la inmensa soledad que es inherente a la vida. Para él carecía de cualquier otro significado…, ningún significado podría hacer mejor uso del edificio. Sí, estamos solos, profundamente solos, y siempre nos aguarda una capa de soledad todavía más profunda. No podemos hacer nada para cambiar el estado de las cosas. No, la soledad no debería sorprendernos, por asombrosa que pueda ser su experiencia. Puedes intentar volverte del revés, pero entonces todo cuanto eres estará del revés y solitario en lugar de estar igualmente solitario pero en su sitio…»

    Nº de páginas: 512

    Editorial: DEBOLSILLO

    Traducción: JORDI FIBLA FEITO

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #70:

    Nada es verdad, Veronica Raimo

    «Dicen que cuando en una familia nace un escritor esa familia está acabada.

    En realidad la familia saldrá adelante sin mayor problema, como siempre ha ocurrido desde la noche de los tiempos, mientras que quien acabará mal parado será el escritor en su desesperado intento de matar a madres, padres y hermanos, solo para volvérselos a encontrar inexorablemente vivos…»

    Nº de páginas: 216

    Editorial: LIBROS DEL ASTEROIDE

    Traducción: CARLOS GUMPERT

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #64:

    De qué hablo cuando hablo de correr, Haruki Murakami

    Relectura. Como acostumbro a poner en las primeras páginas cuándo arranco con la lectura de los libros, este lo leí hace cinco años durante un viaje de vacaciones a Tenerife. Me ha generado más nostalgia que otra cosa y el ejercicio de revisitarlo se debe a que he leído recientemente «De qué hablo cuando hablo de escribir».

    Muy Interesante y en su momento hice algunas anotaciones curiosas; ¿quién era yo hace tanto tiempo?

    Nº de páginas: 240

    Editorial: TUSQUETS

    Traducción: FRANCISCO BARBERÁN

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #63:

    Nuestra parte de noche, Mariana Enriquez

    Me costó decidirme… pero al final he abandonado la novela tras doscientas cincuenta páginas.

    No es para mí o no soy para esta historia.

    Disculpas.

    Nº de páginas: 672

    Editorial: ANAGRAMA

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #56:

    Diarios y cuadernos, Patricia Highsmith

    «4/2/67

    Para el artículo de The Writer.

    Acerca de estar bloqueado, a distintas edades, quizá. Mi caso: una quiere a los 46 o así hacer algo mejor de lo que nunca ha hecho. Una no quiere repetirse. Eso conlleva parálisis temporal, con toda suerte de racionalizaciones. Estoy descansando porque lo necesito. Estoy recuperando fuerzas. Sería una tontería disipar energías. El carácter destructivo de las apariciones públicas y las conferencias. Un triste descubrimiento, puesto que como escribir es una forma de comunicación, a los escritores les encanta comunicar: por lo tanto, ¿por qué no abro la mente y el alma en las conferencias? Bueno, la realidad no es siempre tan estimulante como el satisfactorio ensayo a solas en la bañera. Cualquier indicio de timidez es fatal. Y las entrevistas para televisión. ¿Y las entrevistas más fáciles de lado a lado de la mesa de una cafetería con una cerveza o un café? ¿Qué es lo que hurtan? ¿Es que el escritor se destruye cuando habla tan libre, alegre, felizmente; tan dispuesto a ayudar al entrevistador en su tarea seguramente difícil?

    No lo sé, pero algo se quiebra, se distorsiona, se daña. ¿Un espejo interior de uno mismo? No lo sé. Solo sé que se tarda semanas en recuperarse, como si se hubiera tenido un accidente de coche, sufrido un shock o una conmoción o roto unas costillas. Dylan Thomas quedó destruido por aquel programa tan pasmosamente arduo de conferencias en sus dos viajes a América. Claro, es mucho más sencillo decir que lo destruyeron el alcohol y el tabaco, pues el alcohol fue la causa física inmediata. Pero era un hombre que se sentía incómodo entre mucha gente, o eso dicen quienes lo conocían bien. Bebía para sentirse más cómodo. Pero ni siquiera es así de sencillo. Los escritores y poetas no deberían revelar tanto sobre sí mismos en público, y Thomas lo hacía, por ejemplo, cuando recitaba poemas que había creado en privado. Y cualquier escritor, en una entrevista, revela sus hábitos y métodos de escritura, si los tiene, porque se le preguntan, y desea mostrarse generoso.

    El resultado es tan dañino para su creatividad, su cerebro, como una enfermedad cerebral. En mi opinión, J.D. Salinger hace bien al no conceder entrevistas, al no dar conferencias.»

    Nº de páginas: 1256

    Editorial: ANAGRAMA

    Traducción: EDUARDO IRIARTE GOÑI

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #55:

    Mientras escribo, Stephen King

    Tercera re lectura de esta maravilla y todavía no se me ha pegado nada… En ningún caso es culpa del libro, que es imprescindible.

    Nº de páginas: 320

    Editorial: DEBOLSILLO

    Traducción: JOFRE HOMEDES BEUTNAGEL

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #53:

    Bailaréis sobre mi tumbra, Alba Carballal

    «Sobre una de las mesas de plástico rojo que el tabernero había sacado a la plaza, además de un mantel descolorido, una cadena de cuentas de madera y un cenicero, la Xurela había colocado un transistor. Su antena recogía del salitre las tres cosas que las mujeres mayores más estimaban: las historias de amor por entregas, la información sobre las mareas y el horario de los entierros. El aparato era pequeño y pesado, y su sonido, impreciso como el del Atlántico; pero Asunción no podía calcular cuántas horas de compañía le había regalado en las últimas décadas la onda media. Entre los escombros del ruido blanco —más bien gris—, Aida distinguió una voz de fuego que le cantaba a un querer oxidado…»

    Nº de páginas: 336

    Editorial: SEIX BARRAL

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #51:

    Mañana en la batalla piensa en mí, Javier Marías

    «La revelación del temor da ideas a quien atemoriza o a quien puede hacerlo, la prevención ante lo que no ha pasado atrae el suceso, las sospechas deciden lo que aún estaba irresuelto y lo ponen en marcha, la aprensión y la expectativa obligan a llenar las concavidades que crean y van ahondando, algo tiene que ocurrir si queremos que se disipe el miedo, y lo mejor es darle su cumplimiento»

    Nº de páginas: 368

    Editorial: PENGUIN RANDOM HOUSE

    Idioma: CASTELLANO


    Cosas que leo #49:

    Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes

    Pues eso… el Quijote.

    Nº de páginas: Pocas me parecen

    Editorial: REAL ACADEMIA ESPAÑOLA

    Idioma: CASTELLANO

    Edición: Francisco Rico